Anastasia Koroshilova

En muchos casos, la compasión y la empatía humanas son muy efímeras, tanto que los individuos sienten que la sociedad los ha traicionado cuando el hecho de una tragedia se olvida tan rápidamente.

La serie Starie Novosti (Viejas Noticias) de la artista Anastasia Koroshilova (Moscú, 1978) llama la atención sobre la conciencia colectiva, para recordar las cicatrices internas que el proceso de asimilar una tragedia deja en otros seres humanos. Es una oportunidad para investigar los mecanismos de la memoria tanto colectiva como individual.

En Septiembre de 2004 un grupo terrorista asaltó una escuela en la ciudad de Beslán, en Osetia del Norte de la Federación Rusa. Más de 1.127 niños y adultos fueron retenidos durante tres días. Este estado de emergencia situó a la pequeña ciudad en las transmisiones de noticias mundiales. El asedio terminó con la muerte de 331 rehenes, según cifras oficiales.

Un año después, Anastasia pudo hablar y fotografiar a niños supervivientes de aquella tragedia y pocos años después, era testigo de como la historia y sus protagonistas pasaban al olvido colectivo. De manera que en 2010 la artista buscó residentes de Beslán para investigar cómo se perdió el recuerdo de esta catástrofe humana y para resaltar su fugacidad colectiva.

Starie Novosti muestra a madres que perdieron a sus hijos durante el trágico secuestro. En la instalación, junto a las fotografías hay situados pequeños monitores de televisión con clips de noticias del drama que conmocionó al mundo del 1 al 3 de septiembre de 2004 y que poco después cayó en el olvido.

Un examen crítico de la temporalidad, la flexibilidad y la fragilidad de la memoria colectiva de una sociedad.

Entra en la web de la fotógrafa para conocer su extenso trabajo, siempre planteado desde una perspectiva etnográfica.
www.khoroshilova.net

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