Archivo del Autor: Elena Barrueta

Limbo, de Inês d’Orey

La artista y fotógrafa Inês d’Orey (Portugal, 1977) basa la mayor parte de su trabajo artístico en la transformación de la identidad del patrimonio en la ciudad contemporánea, donde el objeto arquitectónico se presenta como sujeto de memoria, cambiando de significado con el tiempo.

Su medio principal es la fotografía, aunque con fusiones con la instalación y el video. La propia fotografía atraviesa una transformación durante la postproducción en la que Inés juega con las texturas, los elementos gráficos o textos que añade a las imágenes para lograr una mayor subjetividad.

Otra parte importante de su trabajo es el retrato en el cual la juventud juega un papel importante. Limbo (2012), es una serie de retratos de manifestantes que participaron en la manifestación del 12 de marzo de 2011. Inspirada en un panfleto esparcido por la ciudad de Oporto que decía “seguimos para que se aclare la niebla”, esta serie propone un Reflexión sobre una generación rebelde e indignada que se encontraba, al mismo tiempo, paralizada en un estado de suspensión e incertidumbre.

A pesar del tratamiento digital en las imágenes, la mirada de Inés no deja de tener cierto deje documental, prestando atención a las transformaciones que se producen en la sociedad y su entorno.

Entra en la web de la fotógrafa para conocer su trabajo.

www.inesdorey.com

I Called her Lisa Marie

Memphis, 16 de agosto de 2016: estoy de pie bajo la lluvia en Elvis Presley Boulevard con dos cámaras alrededor del cuello y una en el bolsillo. Los sonidos de Graceland Radio provienen de los altavoces del exterior: “Bienvenido a la Vigilia a la luz de las velas, la noche del año”. Miles de personas me rodean, se extienden en una larga fila, a lo largo del Boulevard. Elvis Presley murió ese día, hace treinta y nueve años. Y durante treinta y nueve años, fanáticos de todo el mundo se han reunido aquí, en el Boulevard, sosteniendo una vela. Es un evento muy simbólico, con una gran cobertura mediática. Pero está lloviendo este año. Está lloviendo tanto que tengo que guardar mis tres cámaras. Las velas se apagan, una tras otra.

Entonces, por unos pocos dólares, compro unos ponchos de plástico en la tienda de souvenirs para mis compañeros de viaje: Johnny B. Goode, su madre Alison y su abuela Margaret. No parece que les moleste la lluvia, probablemente no importa mucho si vienes del Reino Unido. Han pasado dos años desde la primera vez que fotografié a Johnny. Fue durante el festival Porthcawl Elvis en Gales. Acababa de cumplir ocho años y había actuado en el Cabin Bar. Al año siguiente, en 2015, lo encuentro en el mismo lugar. Su madre lo está preparando para el concierto. Ella me cuenta su plan de ir a Memphis el próximo verano para participar en concursos para niños artistas. Le pregunto si puedo unirme a su viaje. Ella dice que sí.

Todavía está lloviendo a cántaros. Decido moverme a un lugar seco y decir adiós a mis amigos británicos. Lamento amargamente todas las fotos que me hubiera gustado tomar esta noche: Johnny con su traje blanco sosteniendo la mano de su madre que lleva un vestido blanco a juego; esas lágrimas que Margaret derrama cuando escucha la canción favorita de Elvis de su difunto esposo; los santuarios que la gente ha construido a lo largo del Boulevard; ese chico con el hermoso traje rosa que vino desde Alabama; La tumba de Elvis cubierta de flores; los celebrantes que seguirán sosteniendo sus velas cuando el sol comience a salir.

Pero no importan las velas. No importa el amanecer y la tumba florida. Todo lo que he fotografiado durante los últimos cuatro años es también una prueba de su fervor, fervor que he presenciado en los lugares más íntimos: en la superficie de la pared del dormitorio de Steve; La piel de Brian; La sonrisa de Robbie. O un viernes por la noche en un pub del sur de Gales, donde sus sueños y la realidad se encuentran.

A menudo me preguntan por qué a la gente le gusta tanto Elvis. Siempre he estado buscando una respuesta. Quizás, en verdad, no haya una razón en particular. En cierto modo, parece que de alguna manera sus identidades se han fusionado con las de Elvis. Su música se ha convertido en la banda sonora de sus vidas, para bien o para mal.

El texto que acabas de leer lo escribe Clémentine Schneidermann (nac. 1991), fotógrafa francesa afincada en Gales, Reino Unido. Clementine dedicó 5 años a fotografiar este fenómeno. Si bien es un tema conocido y recurrente para la fotografía por su estética luminosa y al mismo tiempo decadente, la forma en que la autora ha retratado a las personas que aparecen en la serie contiene una gran carga íntima y poética.

No dejes de entrar en la web de la fotógrafa para continuar viendo este trabajo y otros proyectos muy interesantes.

www.clementineschneider.com

Por cierto que, sobre este tema hay una película estupenda dirigida por Armando Bo : EL ÚLTIMO ELVIS, que puedes ver en FILMIN.

Premios Art Photography

Los Premios LensCulture Art Photography 2021 quieren reconocer y recompensar a artistas visionarios con talento que utilicen procesos e imágenes fotográficas para crear trabajos memorables. Los premios incluyen una exposición, coincidiendo con el Paris Photo; premios en efectivo, proyecciones en festivales internacionales de fotografía, difusión en el sector y mucho más.
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Curso de edición de fotografía digital

Tan importante como hacer buenas fotografías es saber editarlas después en el ordenador. Para ello necesitas utilizar la herramienta adecuada. Un programa, que te facilite la labor de archivar y catalogar las fotos que como bien sabemos, sin un orden adecuado se acumulan convirtiendo nuestro ordenador en un trastero al que da pereza entrar para poner orden.

En el Curso de Edición de Fotografía Digital aprenderás a manejar esta herramienta altamente ágil y eficaz para editar (ajustar luces, sombras, tonalidad, corregir aberraciones de lente…) y mucho más.

Aprende a dar a tus fotografías el toque que necesitan sin pasar horas retocando y retocando hasta que queda poco de la fotografía original y además el resultado no te convence.

Hay que decir, que es muy importante partir de una buena fotografía para poder realizar una buena edición. De manera que el curso dedicará también una apartado a la toma fotográfica.

TEMARIO:

Repaso Conceptos digitales básicos.
– Histograma
– Exposición correcta
– RAW y JPEG, diferencias y ventajas
– Tamaño del sensor y factor de conversión

Flujo de trabajo
– Descarga de imágenes
– Visionado y Catalogar las imágenes
– Revelado digital de los archivos RAW

Tamaño de salida
– Resoluciones y tamaños de archivo
– Preparar imágenes para realizar copias a papel
– Preparar imágenes para página web

Si quieres más detalles acerca del temario no dudes en contactar con nosotros en [email protected]

¿Sientes que te has atascado en tus concimientos de edición fotográfica?
Con este curso darás un paso de gigante en tu edición y podrás conseguir el tipo de imagen que buscas.

PRÓXIMO CURSO

Del 12 de Enero al 4 de Febrero
Martes y Jueves, de 19:00 a 21:00
Precio: 200 euros

* Para poder mantener las condiciones de seguridad durante las clases, el grupo será de un máximo de 8 personas.
* Es preferible que cada persona traiga su propia mascarilla, aunque el centro dispone de gel hidroalcohólico, guantes y mascarillas.
* Las mascarillas serán obligatorias durante la clase.

Memorias de un confinamiento

El confinamiento de Marzo dejó a nuestros alumnos del Curso Profesional de Fotografía con muchos proyectos a medias. Aún así algunos optaron por no estancarse y compaginaron su mirada fotográfica con una nueva realidad vital.

A pesar de todas las consecuencias negativas, para algunas personas el confinamiento tuvo un aspecto positivo, les dio la oportunidad de realizar un viaje interior para conocerse a sí mismas. Hemos sido testigos de un auge en la creación de trabajos relacionados con la COVID-19 y el confinamiento, desde múltiples y variadas ramas artísticas y por supuesto desde la fotografía.

Nuestra exalumna Angela Velasquez se encontraba realizando el segundo año del Curso Profesional de Fotografía. Angela llegó de Honduras hace casi 4 años y vive en un pequeño piso con su hija y la familia de su hermana.

Un proyecto que comencé desde el primer día que nos confinaron, fotografiando el día a día de mi hija, creo que fue para ambas una forma de distraernos de lo que estábamos pasando, y aunque madre e hija tienen siempre un lazo muy grande, siento que fotografiarla me llevo a ver más allá, a valorar cada momento con ella, y para ella era normal verme siempre con mi cámara, cosa que hace que las fotografías trasmitan esa naturalidad que era realmente lo que yo quería trasmitir. A.V.

Con una gran delicadeza y buen ojo fotográfico, Angela consigue recoger la atmósfera de tensión y a la vez calma que vivimos en aquellos días. Medio año después, nos encontramos de nuevo en un período lleno de incertidumbre y restricciones. Quizás una nueva oportunidad para viajar a nuestro interior.

Instagram de Ángela Velásquez.