Biblioteca del polvo, de David Maisel.

Estos tres botes pueden parecer la obra de algún artista, fruto de la experimentación con diversos materiales, el color, las formas adheridas a la estructura del metal como una prolongación del mismo… pero lo cierto es que estos tanques contienen los restos incinerados de los pacientes de un hospital psiquiátrico de América.

Son aproximadamente 3.500 botes de cobre, colocados sobre las estanterías de una salita a la que algunos llaman “la biblioteca del polvo”. Los pacientes fallecieron en el hospital entre 1883 y la década de 1970, y sus cuerpos han sido reclamado por sus familiares.

Los vestigios de etiquetas de papel con los nombres de los muertos, el grabado del cobre, y los intensos colores de los minerales en flor se combinan para individuar los contenedores.

La sala que ocupan estos tanques es un intento de orden, de categorización y racionalidad que debe imponerse al azar, el caos, y lo irracional. Los bidones, sin embargo, con insistencia y continuamente, cambian de forma con el tiempo, son procesos químicos y alquímicos de la transformación, tanto orgánicos y mineralógicas, vivos y muertos. La Biblioteca del polvo describe este laberinto, y al hacerlo, da forma a los olvidados.

Una sublime belleza, pero inquietante, las fotografías enigmáticas de la Biblioteca del polvo son meditaciones sobre los problemas de la materia y el espíritu.

Para ver la galería, pincha sobre la primera imagen.

Página web oficial: www.davidmaisel.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.